Alentada por mi máximo interés en la educación, como ya sabéis, la semana pasada estuve inmersa durante dos días y medio en enlightED, conferencia internacional sobre la reinvención de la educación en la era digital.

Durante los días que he estado disfrutando de este encuentro, que sin lugar a duda debe ser referente en el mundo de la educación, se trataron temas tan interesantes y sugerentes como: “El futuro del aprendizaje”, “Cómo está cambiando la neurociencia lo que sabemos sobre el aprendizaje, y sus implicaciones en la enseñanza”,“Aprendizaje de idiomas y tecnología”,“Cómo formar a personas con éxito”, “Cuáles son las habilidades que los docentes necesitan en la era digital”, “Clase Mundial: cómo desarrollar un sistema educativo en el s. XXI” , “La tecnología como transformadora de la educación”, y muchos más.

Está en boca de todos la disrupción que se está viviendo en las las empresas y en la sociedad en general. Los cambios se suceden a una velocidad nunca antes vista, y que en algunos casos nos cuesta absorber. Las previsiones son que estos cambios se sigan produciendo en los próximos años, afectando a distintas áreas, y por lo tanto también a los trabajos que van a desempeñar nuestros hijos en un futuro no tan lejano.

En este momento, elegir qué educación les damos a nuestros hijos es más importante que nunca. Y además, la educación de cada uno de ellos ahora ya ha de ser personalizada. Porque cada persona tiene que tener la posibilidad de alcanzar su mayor potencial, y en esto tienen una importancia incuestionable las oportunidades que les ofrezcamos durante la infancia y adolescencia. Entender esto es una de nuestras responsabilidades como madres y padres de este siglo. Distintas formas de aprender, de expresarse, de comunicarse, e incluso de pensar van a ser de vital importancia en la sociedad de este siglo. La creatividad y la capacidad de pensar y de solucionar problemas o situaciones de manera distinta son ahora ya cualidades altamente valoradas en las empresas, debido a una necesidad social de que así sea.

A través de la educación tenemos que ayudar a nuestros hijos a que desarrollen las habilidades necesarias para abordar en su debido momento el incierto, pero al mismo tiempo emocionante futuro laboral al que se incorporarán. Todos sabemos que una gran parte de los puestos de trabajo que van a existir de aquí a 10 años no se conocen en este momento. Ahora más que nunca, nuestros hijos tienen que aprender a aprender, porque es lo que les va a requerir el mundo laboral tan cambiante que van a vivir, y lo que les va a permitir abordarlo con ilusión en lugar de desánimo.Y esto es ya hoy una realidad.

En el próximo blog os hablaré de cuáles son algunas de estas habilidades.